La ausencia de liquidez que afrontaba el sector financiero de España a comienzos de 2010 llevó a las entidades a subir violentamente la rentabilidad que pagaban a sus compradores por consignar en ellas su dinero. En el mes pasado, la firma presidida por Emilio Botín, “Banco Santander” rompió la barajas al brindar un depósito al 4 por ciento Tasa Anual Efectiva (TAE) a 12 meses.

El órdago llevó a otras muchas firmas a alzar sus apuestas para contender con el gigante cántabro. Las cifras llegaron hasta el 5 por ciento. Sin que esta batalla haya terminado, el sector afronta ahora, luego de una anualidad completa, el vencimiento de aquella “inundación de depósitos bancarios“. Para la banca, al pago de los altísimos tipos de interés que garantizaron entonces, se le suma el espanto a que los compradores quieran apartar sus fondos. Y en pleno proceso de reorganización de las cajas de ahorro, el emplazamiento ha originado una nueva batalla por el pasivo.

La agrupación que preside Emilio Botín ha expuesto que seguirá marcando el ritmo. La agrupación financiera Santander ha disparado un depósito estructurado de alta rentabilidad, en el que el 90 por ciento del capital se remunera al 4,5 por ciento Tasa Anual Efectiva (TAE) a los 12 meses. El 10 por ciento restante se abona a los 36 meses en servicio de la valoración bancario de Inditex, Telefónica y BBVA. El monto-mínimo requerido es de 50 mil euros, lo que da una figura del facción de grandes compradores que intenta acosar la agrupación aprovechando la inseguridad que reina en las cajas.

El movimiento llega una anualidad a posteriori de tener disparado Ganador, un depósito a 12 meses remunerado al 4 por ciento. A intención de estancar a quienes lo contrataron -desde 25 mil euros- Santander ha comenzado a enviarles ofertas personalizadas. En concreto, se les propone cambiarse ahora a un depósito a 24 meses al 3,29 por ciento. Un depósito que, por debajo de los 50 mil euros, solo se ofrece a quien ingresa por primera vez a la firma. El interés de la agrupación financiera por conservar el pasivo’ del Ganador es comprensible. Solo en tres meses, según descubrimiento el propio’ Botín, el producto había captado 30 mil millones de euros y 89.300 nuevos clientes.

En los últimos días otras entidades habían superado los precios del mercado. Uno de los primeros movimientos lo realizó La Caixa, al “sondear” con un depósito a 12 meses al 4 por ciento. El producto presentado finalmente es un depósito creciente a tres períodos que va del 3,5 por ciento, al 4 por ciento, con una rentabilidad media del 3,75 por ciento Tasa Anual Efectiva (TAE).

En cuyo acontecimiento de rescatarlo tras los primeros 12 meses, nunca obstante, se recibe un 3 por ciento de interés.

En la última semana, Caja Inmaculada (CAI), integrada en Caja 3, todavía se sumó a la moda de los depósitos estructurados. Un 70 por ciento del montante depositado, desde los 6 mil euros, se recupera a los 12 meses con un rendición del 4,75 por ciento. El sobrante queda en un fondo a 36 meses ligado a la cambio bancario de Telefónica, BBVA y Repsol.

Desde Sabadell nunca tardaron en contra atacar. Ya lo hicieron el año anterior, siendo una de las primeras firmas en replicar al depósito de Santander. Entonces lanzaron el depósito Doble Opción, en el que se podría escoger por obtener un 6 por ciento a seis meses, o al 5 por ciento a 12 meses sobre la mitad del dinero, dejando el sobrante a 33 meses ligado a la revalorización de Telefónica. La nueva propuesta, el depósito Pole Position a 12 meses, puede contratarse desde 600 euros y se premio’ al 4 por ciento. El capital, garantizado, está nuevamente ligado a las acciones de Telefónica pero, además, aporta un interés adicional sobre el 50 por ciento de la inversión si Alonso o Hamilton ganan el campeonato de Fórmula 1.

Basta con darse un paseo’ por las oficinas de los bancos y cajas para constatar que la gran novedad de la temporada representan los depósitos combinados. El buen comportamiento del Ibex -ha ganado un 8,8 por ciento en lo que va de año, frente al 17 por ciento que perdió en 2010- está devolviendo el coeficiente bancario a las propuestas para el ahorro. Estas habían ido desapareciendo por la sospecha generada tras el estallido de la inestabilidad financiera. Ahora regresan con cierta timidez: el capital inicial suele permanecer’ siempre garantizado, y el interés que va unido al comportamiento de los parqués es muy bajo. De entre el 10 por ciento del depósito de Santander, al 60 por ciento del de Banesto.

La última en colocar por este plantilla’ fue Novacaixagalicia. La mezcla de las cajas gallegas formó el PIPA, un combinado tal al que propone Santander. La agrupación recompensa un 4,5 por ciento a 12 meses sobre el 70 por ciento del capital, y hasta un 21 por ciento sobre el 30 por ciento restante a los tres años, en servicio de determinadas subidas en Bolsa de Inditex, Telefónica y Repsol. Por contra, en el labrantío’ de los depósitos tradicionales sigue destacando Catalunya Caixa, que recompensa un 4,25 por ciento a 12 meses. Una de las ofertas más altas del mercado y, además, sin carestía de vinculación.

Contratar otros género de la agrupación suele subir la rentabilidad que ofrecen en sus depósitos. Es el acontecimiento de Caja Madrid, ahora en de Bankia, donde el depósito a doce meses se remunera al 3,5 por ciento, no obstante obliga a contratar otros productos de la entidad.

En BBVA, este tipo de ataduras nunca sonobligatorias. No obstante, transportar allá la nómina, domiciliar algunos recibos o emplear un seguro de la agrupación es la única manera de obtener la rentabilidad máxima que ofrece el banco. En concreto, según la oficina, se llega a ceder entre el 3,25 por ciento y el 3,5 por ciento para un depósito a 18 meses.

Otro elemento esencial es el etapa de tiempo durante el que se cede el dinero. En Banesto es loable escoger un depósito convencional a 12 meses al 2,5 por ciento. Pero si se está preparado’ a esperar cuatro años, la rentabilidad se dispara. Con su producto Cima, el 40 por ciento de la imposición, a arrancar de 10 mil euros, se recupera a los 2 períodos bajo un 6 por ciento de rentabilidad. El sobrante debe estancarse otros 2 períodos en una cesta ligada a cuatro valores del Ibex, Iberdrola, Telefónica, Repsol y BBVA. Si el conjunto nunca marca subidas en esos 24 meses, el 60 por ciento que resta del capital recibe un beneficio del 2 por ciento. Si los títulos de las cuatro compañías se mantienen planos, el tipo de interés que se cobra es del 15 por ciento. Si la subida del conjunto es mayor al 10 por ciento, la rentabilidad se dispara hasta el 30 por ciento.

Potente resulta todavía el envite de la cooperativa de crédito Cajamar. La entidad, que nunca ha bienquisto fondos públicos, plantea al comprador varias alternativas. El depósito normal, a 12 meses, se recompensa al 3,5 por ciento. El misma beneficio reciben quien decida traer en el capital social de la compañía, desde 61 euros, con la posibilidad’ de rescatar su moneda cada tres meses. El porcentaje sube al 4 por ciento en el acontecimiento del depósito a 30 meses. El número más jugoso, aun así, es el 5 por ciento que recompensa la firma en su Depósito Rentabilidad sobre el 70 por ciento del montante ingresado a seis meses. El 30 por ciento que resta, queda ligado a un paquete’ de acciones. En servicio de las subidas, el moneda recibe un interés de entre el 3,78 por ciento y el 3,25 por ciento si hay beneficios en 48 meses, o al 0,25 por ciento si hay pérdidas.

Las propuestas referidas no son una excepción. En las oficinas es sencillo notar este tipo de cifras, y el particular mejoramiento las ofertas que se publicitan o aparecen en las web. No por nada, el Banco de España aunque exigió a las entidades que pusieran intención a la batalla por el pasivo, haciendo particular hincapié en las entidades que han recibido ayudas financieras del Estado, pues sus ofertas supondrían una autoridad infiel frente a las que nunca han necesitado ninguna inyección pública.

Pero de continuar la ascensión de ofertas las entidades tendrán un clavo ardiente al que agarrarse delante el supervisor. El Banco de España permite, como excepción, hacer ofertas agresivas para conservar a un comprador que esté siendo tentado por otra entidad. Algo que cajas y los bancos y cajas nunca tendrán muchos inconvenientes en aducir si las rentabilidades siguen superando el 4 por ciento.

Este escaparate de grandes ofertas promete recrudecerse. El panorama’ resultará en especial enemigo para las cajas de ahorro. Inmersas en procesos de transformación, fusión, bancarización, y captación de inversores, muchas de las firmas tendrán inconvenientes para coordinar su política comercial en las nuevas entidades surgidas de las fusiones, todo ello sin desatender la atención al cliente. Además, el Banco de España podría mostrarse más riguroso en esta ocasión, dada la posibilidad’ de que muchas de las cajas vuelvan a acudir a su puerta’ para pedir ayudas del FROB.

La circunstancia podría venir a parar’ beneficiosa, eso sí, para los grandes bancos. Aquellos que han expuesto garantía tendrán manga ancha para recrearse especialización en la batalla por los ahorradores.

Fuente: http://www.cincodias.com/articulo/D/vencimiento-depositos-reabre-lucha-cliente/20110402cdscdicnd_2/