La delegación todavía ha reducido la calificación del endeudamiento griego a corto plazo’ desde B a C, y ha mantenido entre ambos ratings en cuidado con implicaciones negativas, donde permanecen desde el antiguo 2 de diciembre de 2010.

S&P explica que esta saldo reflexivo’ la creciente juicio entre los principales acreedores de la eurozona de que será necesario’ ampliar el vencimiento del pago’ de la endeudamiento correspondiente a los créditos bilaterales por ánimo de 80 mil millones de euros aportados por la Comisión Europea.

Asimismo, la delegación cree que, como parte’ de esta ampliación, los gobiernos acreedores de la eurozona buscarán probablemente un “trato comparable” al de los acreedores comerciales en el sentido de que se amplíe de forma tal el vencimiento de sus bonos y sus préstamos.

Así, explica que esta carga sobre el sector privado’ constituirá probablemente un cambio, según sus criterios, que llevaría a asignarle la calificacion ‘SD’, empleada para ‘default’ selectivos. A este respecto, agrega que por consiguiente’ nones’ hubiera una quita de la deuda, esta bulbo de los vencimientos se vería como “menos favorable” para los acreedores en comparación con los términos originales.

Al mismo tiempo, recuerda que sus calificaciones analizan la cabida y la ánimo de un emisor de endeudamiento soberana para apoquinar su endeudamiento comercial, por lo que un rediseño de la endeudamiento relacionada con las ayudas de sus socios europeos que acento’ sin cambios la endeudamiento comercial nones’ constituiría un ”default” según sus criterios, “pero supondría un carencia de un descenso de su solvencia”.

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